Taller de Restauración, pieza fundamental para la conservación

Isabel Santos Gómez lleva trabajando 30 años en el Taller de Restauración. Nos ha enseñado un mundo desconocido y de sus explicaciones hemos aprendido que conservar nuestro patrimonio requiere de grandes dosis de paciencia, habilidad y amor por lo que se hace.

MÁS DE 300 OBRAS RESTAURADAS y CONSERVADAS

HAN SIDO OBRAS DEL CABILDO Y TAMBIÉN ECLESIÁSTICAS

HAN SIDO OBRAS DEL CABILDO Y TAMBIÉN ECLESIÁSTICAS

ENTREVISTA

POR: MARÍA NEREA MÉNDEZ CAMACHO

¿Cómo fue el inicio del Taller de Restauración?

El Taller de Restauración fue iniciativa del Cabildo. Cuando estaba cursando el último año de Restauración, en Madrid, recibí una beca del Cabildo. La beca me permitió trabajar seis meses en el museo del Prado. Después debía estar otros seis meses trabajando en el Instituto de Patrimonio Histórico con la condición de que viniera un año a La Palma para crear el Taller de Restauración. Me encantó la idea y les dije que sí. Empecé a trabajar en el Taller de Restauración el 15 de marzo de 1988. Isabel Concepción, mi compañera, empezó a trabajar en julio del mismo año.

¿Cómo se inicia un proceso de restauración?

 El proceso de restauración se inicia con la ubicación de la obra, es decir, reconociendo el periodo histórico al que pertenece. Luego se analiza la manipulación que ha sufrido la obra. En ocasiones, nos explica la entrevistada, una obra puede estar colocada en un retablo para el que no fue creada o pertenecer en origen a una iglesia y luego ser trasladada a otra. Todo esto debe conocerse y documentarse antes de iniciar el proceso propiamente dicho de restauración a fin de respetar lo más posible las características originales de la obra. Cuando tienes toda esa documentación, continua Isabel, es cuando ya empezamos a fotografiar. A veces es necesario tomar algunas muestras de la madera, de la pintura para hacer análisis que te darán la datación química. Ya cuando la obra está fotografiada y bien datada a nivel óptico  haces el pre-informe en el que se incluye el análisis de la madera, daños de soporte y de la capa pictórica, etc. Todas las obras deben ser documentadas con fotografías y escritos.

“En restauración no estudias y ya sabes lo que necesitas. El tiempo te va dando la práctica y la seguridad ante una obra. Al principio analizaba todo, lo haces con más cuidado, ahora ya tienes otra seguridad y sabes lo que vas a hacer.  

¿Han cambiado mucho las técnicas en estos 30 años?

Sí.  Las obras son lo mismo: unas se pueden complicar más que otras, unas pueden ser muy rápidas de restaurar y en cambio otras no, ya que no sabes lo que te puedes encontrar. Te pueden ayudar las radiografías y otras técnicas. Todo eso ha ido apareciendo a lo largo del tiempo. Antes se utilizaban disolventes, hoy en día ya no se usan porque son muy tóxicos. Las cosas van cambiando y hay que estar al día.

¿Cuántas obras han restaurado en estos años?

Con certeza no sabría decirte; quizá más de 300, la mayoría eclesiásticas. Se realizó una campaña muy importante en el 2005. Fue un trabajo que se hizo de  conservación de todo el arte flamenco que existía en la Isla, tanto en pintura como en escultura. El resultado fue una exposición que se realizó en Alicante, Madrid, Bruselas, y La Palma. Esta campaña permitió intercambiar datos con  historiadores de La Laguna ya que obras estaban catalogadas en un siglo  eran de otro,  creían que eran flamencas y no lo  eran o creían que no eran y sí lo eran. También se ha trabajado con pinturas del siglo XIX. Hay muchas obras todavía por restaurar.

Incluso para dar un presupuesto el llevar tantos años trabajando te facilita la tarea. Pero cada obra es diferente, no porque hayas trabajado lienzos todos los lienzos son iguales. Como las personas, a cada una las enfermedades le afecta diferente.”

“El patrimonio de la isla de La Palma en 1988 se encontraba deteriorado y con mucho trabajo, por lo que decidimos dar un aire nuevo a lo que es restauración y conservación. Hasta este momento había habido campañas de conservación y de restauración en los años 60. Se había restaurado a través de libros y otros métodos para conservar el patrimonio de La Palma. Estamos agradecidas a  Alberto José Fernández, había restaurado pero usando otros criterios que han cambiado. Isabel Santos e Isabel Concepción  no solo han trabajado con obras del patrimonio del Cabildo; también con obras eclesiásticas.”

¿Algún trabajo del que haya quedado especialmente satisfecha?

Isabel comenta que todos los trabajos de restauración que ha hecho la satisfacen, ella dice que parece que las obras que restaura nunca están del todo perfectas pero tiene que parar. Todas las obras son muy importantes. Para nosotras fue un placer trabaja en el retablo del  Salvador. Son obras que nos satisfacen  porque me gusta mi profesión. Eso es muy importante, ya que las cosas se hacen con mucho cariño en la obra más simple y en la obra más compleja. Todos ellos son proyectos que van saliendo y que hay que trabajar en equipo. El nombre de La Palma también ha salido de la Isla gracias al trabajo con América, Madrid, Bruselas… Es un trabajo abierto y un trabajo que se hace con mucha ilusión. 

La colección de arte contemporáneo del ciudadano suizo Urs Baerlocher, está compuesta  por 322 pinturas, esculturas y grabados de artistas europeos de entre 1920 y 2010. El museo insular acoge, en uno de sus espacios, desde el año 2012, parte de esta importante colección personal. Baerlocher ha desempeñado su labor profesional en diferentes galerías del mundo.